Juegos a la luz de la Luna

Posted by : Mashey Shumey (Juan Carlos Loaysa) | lunes, 6 de julio de 2009 | Published in

Ella sintió su mirada, como la había sentido todas las noches que descendía a bailar al claro. Arrebatada por la música danzaba al compás de las almas de las tumbas, y sin embargo era consciente de su presencia. Su dulce rostro esbozó una dulce y cruel sonrisa, curiosa y tímida. Su cuerpo siguió bailando, mientras que otros sentidos estaban pendientes de los movimientos del cazador. Él era un ser lejano, era consciente de ello, pero se había encaprichado, y ahora sabía que el sentimiento era mutuo. La dulce sonrisa volvió a aparecer bajo sus ojos de aguamarina, cuyo arte eran contemplar sin mirar. Danzaba y danzaba, la música reverberaba en sus oídos, la oscuridad del bosque la envolvía. La sombra se había marchado. Su único espectador era él. Y danzaba para ella misma, aunque era consciente de la presencia del otro entre los árboles. Sus iris de aguamarina se deslizaron entre los árboles para captar la mirada penetrante y oscura del cazador… Un instante fugaz, que él interpretó como rubor, y la danza continuó. ¿Jugamos? Se preguntó ella, aunque el juego podía ser muy cruel.
Sevilla, 2009

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