Leyenda de un sueño, el origen: Los artífices de la Leyenda

Posted by : Mashey Shumey (Juan Carlos Loaysa) | domingo, 18 de septiembre de 2011 | Published in

En la anterior entrada contamos como nació la historia de Leyenda y sus influencias, ahora nos centraremos en cómo se fue desarrollando a partir de la llegada de César y Helena a ese misterioso mundo.

El primer gran personaje que encontramos en el Mundo de los Sueños es el rey Perseo, con toda la carga mitológica que ello conlleva. La escena de la comida de Perseo está calcada del recibimiento que el rey Menelao hizo a Telémaco en la Odisea, con el mismo lenguaje y la misma recreación, al fin y al cabo están en torno al siglo XI a.C. ¿no?

En la mesa de Perseo encontramos a un personajillo gracioso, un niño, apenas un adolescente, que posee, sin embargo una gran sabiduría. Es Hypnos, hijo de Morfeo, las referencias al sueño menudean por todo el relato. Él será quien lleve la batuta de la conversación, quien nos hable de los Dones y los Guardianes. En suma, será él quien le diga a César cómo llevar a cabo su misión. Ya Quevedo le había dicho en qué consistía.

Los dones están presentes en todo el relato. Sabemos que hay cinco, la videncia, la sanación, la guía, la sabiduría, la guerra y la magia y cada uno de los personajes principales ostenta uno. Los conceden los Guardianes, esos misteriosos protectores de la Princesa que, no obstante, no pudieron guardarla de El Otro. Los dones se irán desarrollando junto con los personajes, en quien más se percibe es en César.

Así pues es Hypnos quien pone al corriente al lector de en qué consiste la misión de César así como la naturaleza de Mundo de los Sueño, por donde se van a mover los personajes. Una vez están los cuatro deben ir a buscar al Mago, quien había estado en la reunión con los Guardianes donde se conocieron Hypnos y Quevedo. Lo que no sabían era que en el camino iban a encontrar a un romano, una espada, algunos enemigos y hadas. También conoceremos la misteriosa y legendaria isla de Éire

Tras el encuentro con Gael, el cual también está inspirado en algunos personajes de Los Anales Drogheda, este es quien toma el relevo de Hypnos para descubrirnos el Mundo de los Sueños, y por su poder se adentran en la Historia y Leyenda de Cartago, de Bizancio, de Troya y al portal que conecta las épocas.

A partir de entonces la Leyenda se precipita a un trepidante ritmo hacia su conclusión. ¿Qué ocurrirá tras el portal? Os animo a descubrirlo.

Como decía al principio de etas entradas, he logrado poner FIN a esta Leyenda, solo le falta un repaso de estilo y estas cosas que por falta de tiempo no le he dado. Espero que la disfrutéis.

¡Un abrazo a todos!

Leyenda de un sueño, el origen: los primeros personajes

Posted by : Mashey Shumey (Juan Carlos Loaysa) | domingo, 11 de septiembre de 2011 | Published in

La historia que protagonizan César y Helena nació a finales del año 2008 en Córdoba con la intención de que fuera un relato corto de no más de diez folios. Sin embargo hubo varios factores que hicieron que este proyecto rebosara de su primera vasija, uno de ellos fue que inició el blog de Relatos de Mashey, otro que tanto la historia que se narraba como los personajes que en ella iban interviniendo me fueron atrayendo cada vez más. Por otro lado en ese entonces tenía varios relatos inacabados, entre ellos una novela de la que hoy día estoy escribiendo, aunque abandonada desde hace un par de años, la segunda parte. No quería que pasara eso con este relato, quería escribir un FIN, un epílogo, esas cosas, me ha costado casi tres años, pero lo he logrado.

Así pues tenemos esas motivaciones, pero ¿de qué iría la historia? ¿Quién la protagonizaría? En ese momento pasaba por un momento de crisis literaria, quería dejar de escribir de Fantasía e Historia, no aparecería ni Elfos, ni Enanos, ni nada parecido, sería en la vida real, más o menos, porque de pronto me vi secuestrado por alguien que no me esperaba: la Mitología Clásica. Y apareció una tercera motivación: la didáctica, enseñaría un poco de mitología a través de mis personajes.

Bien, ya hemos logrado el objetivo por el que embarcarse en esta aventura, ahora los personajes. El primero que nació fue César, una especie de alter ego mío, era lo más sencillo para un relato corto. Universitario, con una gran imaginación y una amplia cultura, estudiante de Bellas Artes, no quería que fuese de nada relativo a Humanidades, ni pegaba en Ciencias y el Derecho es muy soso para esta Leyenda. Y de pronto apareció su adversario, una sombra de ojos azules fríos y crueles.

“¡Eh! ¡A ese lo conozco ya!” me dije. Y así era, me robé a mí mismo, porque El Otro no era ni más ni menos que Gargoris, el cruel señor del mal de Los Anales Drogheda, mi novela. Más tarde, sería un Guardián traidor, pero aún no habían nacido los Guardianes. Pero, ¿dónde coloco a esta potencia planetaria reconvertido en el Señor Oscuro de un sueño de César? Y así nació la Princesa de los Ojos Verdes.

“¡Anda! ¡A esa la conozco yo también!”. De nuevo me copié a mí mismo, la Princesa está basada en Luthwen Deirdre, elfa y maga Drogheda de la novela ya mencionada. Pero en este caso, El Otro había atrapado a la Princesa, necesitaba de un Héroe que la salvara. Y en ese momento Bastián Baltasar Bux abrió el libro que había robado a Koreander, ¡ah, no!, esa es otra historia. Pero sí estuvo presente en este tramo de la Leyenda. De hecho, en el original una parte iba en azul y otra en negro, pero con su traslado a blogger, el desarrollo de la historia y mi inexperiencia, no pasó de ser experimental.

Así pues César está en el Mundo Real y El Otro y la Princesa en el Mundo de los Sueños, que pronto se pobló de Mitología Clásica. Pero César seguía viviendo su vida y a esta vida pertenecía una chica de cabellos de miel.

Al principio se llamó Ámbar, sí, lo siento, pero siempre supe que era un nombre provisional. Necesitaba un nombre que sonara bien en griego, Electros, también copiado de Anales solo que en este caso es un planeta. Sin embargo cuando se bajó de Orestes en la ciudad de Micenas su nombre apareció nítidamente en la noche estrellada, ella sería Helena, por supuesto con la H para señalar su espíritu áspero. Y con este nombre también se podían hacer muchas referencias a la mitología griega, que ya empezaba a tomar preponderancia en la novela.

Helena fue un personaje difícil, ya que tenía la complicada misión de dar normalidad al relato. Era el Mundo Real, alejado de los sueños de César, era quien sabía que había que hacer un trabajo, etc. Pero al mismo tiempo era un apoyo para el chico, él necesitaba sus ánimos para cumplir su misión. Poco a poco iría tomando la iniciativa de la narración, sobre todo en el capítulo de las hadas, es ella y no César quien conduce la leyenda.

Todo eso es muy interesante y demás, pero como ¿conectamos los dos Mundos? Y en ese momento recordé a Dante Aligheri y su “Divina Comedia”, un libro de difícil lectura, sobre todo en los Infiernos, y decidí crear mi propio Virgilio. El elegido fue don Francisco de Quevedo y Villegas, un poeta, al igual que Virgilio, pero también guerrero, caballero de la Orden de Santiago, con una ágil mente muy apropiada para guiar a los protagonistas por el Mundo de los Sueños. Así tenemos al guía, que en la categoría de los seres que habitan este mundo pertenece a los anfibios, que tienen la capacidad de viajar entre los distintos mundos.

“Una vez allí, Quevedo abrió las puertas del armario y una luz los envolvió. Se sintieron absorbidos y batidos, la sensación de estar en el bombo de la lavadora era muy real.”


Sevilla, 2011

Un rápido vistazo a cierta Historia

Posted by : Mashey Shumey (Juan Carlos Loaysa) | jueves, 25 de agosto de 2011 | Published in

¡Hola a todos!

¿Cómo os va la vida? No sé si alguien se sigue pasando por este blog a ver si hay actualizaciones, me temo que este año se habrá llevado un chasco. A modo de disculpa, si es que alguien se ha sentido molesto, solo decirle que lo he dedicado a estudiar un Máster, sí, de los de Bolonia, con todo el trabajo que ello conlleva y, la verdad, no he tenido tiempo para más. El otro blog sí ha tenido un mayor desarrollo, creo que se lo debía a la historia que en él se contaba. Y es que en cierto modo cuando alguien, independientemente de su calidad literaria, comienza a narrar una historia contrae un compromiso con sus personajes (y sus posibles lectores), en fin, no podía dejarlos abandonados.

Antes de seguir me gustaría señalar que este “proyecto de ensayo” estará salpicado de reflexiones metidas, quizá, con calzador o quizá no, ya que escribo a vuelapluma y es el único estilo que me permiten los escasos paréntesis intelectuales en mi labor de análisis de documentos y libros antiguos, o mejor dicho medievales, modernos y escasamente contemporáneos.

Uno de los fines de mis blogs es acercar la cultura de manera amena al mayor número de personas, no sé si estará conseguido o no, otro, es obvio, es dar salida a la inquietud escritora que en ocasiones me asalta. Y debido al primer fin no deja de asombrarme y, en ocasiones, ponerme de malhumor, la inmensa ignorancia de algunos sujetos. Ya lo dice el antiguo adagio, “la ignorancia es atrevida”.

No me gusta hablar directamente, normalmente lo hago a través de mis personajes, ni discutir de actualidad, es tan reciente que se pierde la perspectiva necesaria para hacer un análisis con serenidad, sin embargo, como habréis supuesto por el tono de este comienzo, voy a hacer una excepción, necesito expresarlo de alguna forma y como el blog es mío, pues ala.

Recientemente el Papa Benedicto XVI ha venido a España a celebrar la Jornada Mundial de la Juventud y, por supuesto, los ignorantes, de las que España está llena, han colmado de su furor las calles y han emborronado papeles (físicos o virtuales). También ha habido otros que, sabiendo de qué va el tema, han escrito sobre ello, estén o no de acuerdo con la Iglesia Católica, son sus opiniones, en general fundamentadas y razonadas.

Respeto las opiniones, razonadas ya lo he dicho, de los que no están de acuerdo con esta visita y me hacen gracia muchos comentarios ácidos, pero con una refinada maldad, que se han vertido recientemente. Sin embargo me gustaría aclarar algunos términos, imagino que algo estéril ya que no hay peor ciego que el que no quiere ver, sobre la Iglesia Católica y el Papa que la gobierna. En dicha aclaración habrá términos que quizá queden oscuros para algunos.

Por empezar por algún sitio, la Iglesia fue fundada por Jesús de Nazaret en las personas de los Apóstoles y los discípulos (hombres y mujeres) y, tras la confesión de fe de Simón, nombró a su vicario, o sea, su representante, embajador, lugarteniente... y le cambió el nombre. A partir de entonces sería Pedro, la piedra, y sobre él se edificaría la Eklessía, Asamblea. Al correr de los años, con Jesús muerto y resucitado, ¿por qué no creer el testimonio de los Evangelios, sometidos a crítica durante siglos? Esta crítica ha llegado a la conclusión de que no hay razones para que lo que contengan sea falso, interpolado, o añadido después. Así pues, si los Comentarii julianos se toman como fuente de historicidad ¿por qué no los Evangelios?

Cómo iba diciendo antes de la digresión, con el paso del tiempo la Asamblea se fue expandiendo por el contexto histórico cultural de su época, en ese momento el Imperio romano. Un macro estado antiguo formado a base de la adición de territorios, convertidos en provincias, lo que vendría a ser los ministerios actuales, y federaciones de ciudades, tribus, etc, bajo el gobierno del Príncipe y el Senado y el Pueblo de Roma.

Se produjo la curiosa coincidencia estructural de que surgió una religión de procedencia oriental monoteísta, jerarquizada y de carácter universal en un territorio gobernado por una burocracia que tendía cada vez más al centralismo, a la jerarquización y al universalismo. Esa religión fue el mitraísmo, asociada al culto imperial rápidamente.

Entre tanto, el cristianismo, el cual sigue a una persona que encarna una serie de ideales, se extendía por el Imperio. Algunos emperadores lo vieron como un peligroso competidor y aplicaron las medidas punitivas pertinentes. En otros casos fueron víctimas de la paranoia imperial, al igual que otros grupos del Imperio, como testimonian algunas fuentes de la época. Pedro murió en Roma bajo el gobierno de Nerón, al igual que Pablo, en un momento dado las figuras principales del impulso del cristianismo habían desaparecido, el último fue Juan, el primo menor de Jesús, al que no consiguieron matar y encerraron en la isla de Patmos.

Sin embargo la Asamblea fundada por Jesús de Nazaret se había extendido por el Imperio, con cierta unidad, no tenía la infraestructura necesaria para dar directrices universales, y había generado una amplia literatura, plasmada en los códices de pergamino que se pondrían tan de moda dejando de lado el papiro. Esta Asamblea era gobernada por los Ancianos, Episkopoi y Presbiteroi, que darían origen a los Obispos y presbíteros actuales. De esta forma fue surgiendo el modo de gobernar la Asamblea, o Iglesia si se prefiere. En cada rincón del Imperio fueron surgiendo Asambleas provinciales y diocesanas, según la distribución del Imperio romano en Provincias y éstas subdivididas en diócesis. Asimismo el fundamento religioso hebreo del cristianismo fue empapándose del helenismo de muchos de sus miembros, creando una doctrina universal y aplicable en todo momento.

El mitraísmo chocó pronto con el cristianismo, sin embargo, la capacidad adaptativa de este último lo absorbió muy pronto. Y es que el cristianismo tiene la inmensa capacidad de acoger a cualquiera en su seno, se adapta a las mil y una circunstancias del hombre, aunque eso sí, le exige un compromiso.

¡Vaya! ¡Me he ido completamente!

Yo quería hablar del porque la Iglesia Católica está gobernada por el Papa y los Obispos. Como hemos visto era voluntad de Jesús al fundar su Asamblea y en esta voluntad se justifica su existencia. Cuando, durante la Edad Media, la Iglesia Oriental se desgajó de la Occidental fue debido a un malentendido político y no religioso. La Iglesia también es una institución humana, sometida a los vaivenes temporales y estructurales de la Historia y como tal comete errores. La Iglesia Oriental y la Occidental eran muy diferentes en su concepción de la religiosidad y también de la forma de gobernarse. El razonamiento Oriental fue: “si el emperador está aquí (en Bizancio, Constantinopla), nosotros somos la cabeza de la Iglesia”, el Occidental fue: “el obispo de Roma es el sucesor de San Pedro, cabeza de la Iglesia, por tanto nosotros ostentamos la primacía”. Y así les fue, hasta hace bien poco no se han vuelto a hermanar.

Muchas vicisitudes ha sufrido la institución de la Iglesia Católica, tiene cerca de dos mil años, me parece muy lógico. Sin embargo sigue defendiendo su santidad, que no es otra cosa que un comportamiento justo ante los ojos de Dios. Para muchos es pura hipocresía, no obstante hay algo muy certero debajo de ello. La Iglesia afirma tener una dimensión espiritual, que es santa, que responde a la necesidad del hombre de buscar a Dios y esta es la labor principal de la Asamblea. Esa búsqueda del hombre está precedida por una búsqueda de Dios. Si Dios busca al hombre y el hombre a Dios, se terminarán encontrando, la Iglesia afirma que su misión es dar un cauce de verdad para que se produzca ese encuentro.

Será posible, ¡me he vuelto a desviar! Estábamos hablando de la institución humana. Ésta, como todo, y más hundiendo sus raíces en la Antigüedad, quizá la única del mundo, ha tenido, tiene y tendrá multitud de defectos e incluso aberraciones que sus enemigos (sí también tiene, ella es muy completa) no dejarán de señalar. Pero tiene la gran virtud, como hizo con el mitraísmo, como hizo con la filosofía helénica, como ha hecho con las corrientes de pensamiento modernas, de reinventarse a sí misma manteniendo sus sólidos cimientos intactos.

En fin, quería hablar de muchas cosas pero me reclaman los papeles, ¡míralos como gritan!, ensordecedor. Me gustaría que este cúmulo de palabras diera a conocer una versión diferente de la Historia, que se acercaran con nuevos ojos a la crítica, quizá pensamientos muy ambiciosos para cuatro palabras que he soltado aquí.

¡Un abrazo a todos!
Sevilla, 2011

V

Posted by : Mashey Shumey (Juan Carlos Loaysa) | viernes, 24 de junio de 2011 | Published in

¡Voilà! A primera vista un humilde veterano de vodevil en el papel de víctima y villano por vicisitudes del destino, este “visage” ya no más velo de vanidad es un vestigio de la vox populi ahora vacua desvanecida. Sin embargo esta valerosa visión de una extinta vejación se siente redivida y ha hecho voto de vencer el vil veneno de estas víboras en avanzada que vela por los violentos viciosos y por la violación de la voluntad. El único veredicto es venganza, vendetta, como voto, y no en vano, pues la valía y veracidad de ésta un día vindicará al vigilante y al virtuoso. La verdad, esta vichysoisse de verborrea se está volviendo muy verbosa. Así que solo añadiré que es un verdadero placer conocerte y que puedes llamarme V".

Aniversarios y demás asuntos

Posted by : Mashey Shumey (Juan Carlos Loaysa) | sábado, 11 de junio de 2011 | Published in

Queridos Lectores,

Cómo habéis podido comprobar hace mucho tiempo que no escribo en este blog, de hecho hoy me ha traído a teclear estas palabras una curiosa coincidencia. Por un lado ayer se cumplió el primer aniversario de la última entrada en el blog de Los Viejos Dioses, que espero que no sea la última aunque esté parado en la actualidad, y por otro, hoy se ha publicado la última entrada, esta vez definitiva, de Leyenda de un Sueño, en el blog Los relatos de Mashey.
Estoy bastante liado y, la verdad, ninguna historia me ha inspirado lo suficiente para dedicarle el tiempo que merece crearla dejando de lado otros asuntos más importantes. No voy a cerrar Los relatos, si no que contará una nueva historia, un nuevo relato.

Un abrazo a todos y espero que disfrutéis leyendo Leyenda como yo he disfrutado escribiéndola.

P.D. Me reservo el derecho de releerla y cambiar lo que haya menester cambiar.

Discurso de Noah Sander ante la ONU

Posted by : Mashey Shumey (Juan Carlos Loaysa) | jueves, 20 de enero de 2011 | Published in

"Estimados amigos de las Naciones Unidas, hoy nos hemos reunido aquí, en la ciudad de Düsseldorf, para discutir un acuciante problema que invade nuestro planeta."

Un murmullo, acallado por el Presidente del Consejo, se levantó en el hemiciclo. Los representantes de las Naciones se removían inquietos en sus asientos. Las palabras del consejero americano levantaban ampollas y abrían heridas que aún no habían cicatrizado.

"Hace pocos años, menos de una década" continuó el americano "sobrevivimos a lo que se ha conocido como Guerra Mundial Z, un enfrentamiento que se gestaba desde mediados del siglo XXI. Muchas naciones perecieron y durante la guerra la faz de nuestro planeta cambió. Ahora la plaga ha sido exterminada y erradicada, esperamos que para siempre. Después de la guerra surgieron los Super Estados en los que vivimos hoy día, estos compiten entre sí por los escasos recursos que nos quedan.
Bien, este es un problema al que nos vemos enfrentados y hago una llamada a compartir pacíficamente esos recursos.
Sin embargo hoy me dirijo a esta Cámara para tratar un nuevo problema, relacionado con el ya expuesto."

La tensión se respiraba en la Cámara, todos sabían a que se refería el orador, pero las opiniones estaban encontradas.

"La Tierra está siendo invadida por naves de un pueblo extraterrestre, al que muchos llaman Elfos por su parecido fisonómico con los mitos de la Antigüedad, que pretenden asentarse aquí y explotar los mermados recursos de nuestro planeta.
¡Oh, sí! Hay muchos que defienden que su tecnología y sus aparentes modos "mágicos", nos ayudarán a sobrevivir. Pero lo cierto es que se han encerrado en el hermetismo y viven en la colonia que tan generosamente le ha donado Nueva Europa en la ciudad de Buenos Aires.
De momento son pocos y poco sabemos de ellos, y lo poco que sabemos es de temer. Tienen una "magia" poderosa, ¿cómo han levantado esa ciudad que se alza al lado de Buenos Aires? ¿Cómo han llegado en esos barcos salidos de la Edad Media hasta nuestro planeta? ¿Qué prodigios son capaces de hacer?
Tenemos que ser cautos amigos míos, temo que una nueva guerra asole nuestro planeta y, si esto pasa, será muy diferente a cualquier otra...

Extracto del Discurso de Noah Sander ante el Consejo de las Naciones Unidas, 2162 d.C.
Recogido por Mashey Shumey en los Anales Drogheda.

Sevilla, 2011