PIRATAS

Posted by : Mashey Shumey (Juan Carlos Loaysa) | sábado, 27 de febrero de 2010 | Published in

Terribles y sanguinarios hombres que asaltaban los mares, que han existido en todas las épocas, desde aquellos a los que se enfrentó César en las islas del Egeo hasta los actuales piratas africanos que abordan buques mercantes para pedir un rescate. En este texto me voy a centrar en los piratas que, partiendo de Europa, llegaron a las costas americanas en busca de su particular Eldorado.
En realidad la idea me vino tras la visita que hicimos Dafne y yo al Archivo de Indias y vimos la exposición temporal de Piratas, Mare Clausum, Mare Liberum. Y con dicha ambientación empezó a germinar este artículo.
Como iba diciendo nos centraremos en los Piratas del Caribe y en la imagen que de ellos ha llegado a través del Romanticismo y las películas de hoy día. Los piratas no servían a ningún señor más que a ellos mismos, muy distintos de los corsarios, sobre todo ingleses, que ejercían la piratería por mandato de sus monarcas, mediante una cédula, la Patente de Corso, que les ofrecía protección a cambio de que ejercieran sus acciones piráticas contra los enemigos de la Corona, en este caso España.
El paradigma de corsario es un personaje conocido en Inglaterra como Sir Francis Drake y en España como el pirata Drake, quien se consideraba a sí mismo como un noble y le hervía la sangre cada vez que los españoles le trataban de vulgar pirata. Llevó a cabo muchas acciones piráticas, incluso contra España, asaltó Cádiz para impedir la construcción de la Armada Invencible, fue el primer no español que dio la vuelta al mundo y abrió el Pacífico, ese inmenso lago español, a las acciones piráticas de otras potencias.
Los piratas fueron hombres exóticos, que llevaron una moda propia, al estilo Jack Sparrow o de los terribles piratas de la Isla de las Cabezas Cortadas, al continente europeo, donde nunca fueron bien vistos, aunque, eso sí, los ingleses les agradecían el favor que les hacían sometiendo a una vida de infarto a las poblaciones costeras de las Indias Occidentales.
Los piratas y corsarios fueron un elemento a tener en cuenta en las guerras de las potencias europeas, principalmente entre España y Francia, Holanda e Inglaterra, en territorio americano. De hecho, una de las primeras cosas que robaron los corsarios de estas potencias fueron islas para sus Coronas.
Ni de lejos está dicho todo, no creo que me haya acercado a esbozar siquiera lo que fueron los piratas y corsarios de la época Moderna, pero os dejo un poema del romanticismo y su versión en canción:



Con diez cañones por banda,
viento en popa, a toda vela,
no corta el mar, sino vuela
un velero bergantín.
Bajel pirata que llaman,
por su bravura, El Temido,
en todo mar conocido
del uno al otro confín.

La luna en el mar riela
en la lona gime el viento,
y alza en blando movimiento
olas de plata y azul;
y va el capitán pirata,
cantando alegre en la popa,
Asia a un lado, al otro Europa,
y allá a su frente Istambul:

Navega, velero mío
sin temor,
que ni enemigo navío
ni tormenta, ni bonanza
tu rumbo a torcer alcanza,
ni a sujetar tu valor.

Veinte presas
hemos hecho
a despecho
del inglés
y han rendido
sus pendones
cien naciones
a mis pies.

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.

Allá; muevan feroz guerra
ciegos reyes
por un palmo más de tierra;
que yo aquí; tengo por mío
cuanto abarca el mar bravío,
a quien nadie impuso leyes.

Y no hay playa,
sea cualquiera,
ni bandera
de esplendor,
que no sienta
mi derecho
y dé pechos mi valor.

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.

A la voz de "¡barco viene!"
es de ver
cómo vira y se previene
a todo trapo a escapar;
que yo soy el rey del mar,
y mi furia es de temer.

En las presas
yo divido
lo cogido
por igual;
sólo quiero
por riqueza
la belleza
sin rival.

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.

¡Sentenciado estoy a muerte!
Yo me río
no me abandone la suerte,
y al mismo que me condena,
colgaré de alguna antena,
quizá; en su propio navío
Y si caigo,
¿qué es la vida?
Por perdida
ya la di,
cuando el yugo
del esclavo,
como un bravo,
sacudí.

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.

Son mi música mejor
aquilones,
el estrépito y temblor
de los cables sacudidos,
del negro mar los bramidos
y el rugir de mis cañones.

Y del trueno
al son violento,
y del viento
al rebramar,
yo me duermo
sosegado,
arrullado
por el mar.

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.

La Canción del Pirata, José de Espronceda


Sevilla, 2010

(4) Comments

  1. Kiüs said...

    "Lo sé,que hubieras querido ser pirata
    para la mitad de las cosas no ver;
    y, a parte de la pata,
    el corazón de madera también,
    para no sentir, para no padecer"
    De piratras - Café Quijano
    No pega mucho, pero siempre que pienso en piratas me suelo acordar de esta canción :P

    Creo que es digno de mención el tema de los bucaneros y de los filibusteros. Los bucaneros eran como los piratas, pero no desechaban realizar sus actos fuera del barco y los filibusteros estaban "especializados" en piratear no muy lejos de la costa :)

    27 de febrero de 2010, 19:18
  2. Mashey Shumey said...

    Totalmente de acuerdo, ambos grupos nacieron en América, en las Antillas. Los bucaneros nacieron del pacto de piratas, ladrones del mar, con ladrones de tierra, que se dedicaban a robar el ganado de la Española, en un islote cecano a dicha isla, conocido como Isla Tortuga.

    27 de febrero de 2010, 19:24
  3. Loaysa said...

    hay un grupo que se llama Los Piratas...pero no tienen nada que ver con el tema jajaja

    Tu queridisisisisma y más favorita hermana del mundo: YO

    27 de febrero de 2010, 19:38
  4. Francisco Javier said...

    Maravillosa versión del poema de Espronceda a cargo de Tierra Santa.

    Y muy interesante tema de la piratería. Un saludo y enhorabuena por esta entrada

    27 de febrero de 2010, 20:07

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