Prisionera

Posted by : Mashey Shumey (Juan Carlos Loaysa) | sábado, 12 de septiembre de 2009 | Published in

Una trabajosa y entrecortada respiración resonaba en la oscura habitación, iluminada levemente por la luz que se deslizaba por debajo de la puerta. Su marfileño cuerpo estaba acurrucado entre las sábanas, regadas por el dolor, mientras que unas amargas lágrimas se derramaban, arrasando las pecosas mejillas y dejando a su paso una extenuante senda de sal, desde los verdes ojos, enrojecidos por el llanto. La habitación desprendía un fuerte olor a cerrado y a tristeza, a melancolía y abandono.

Sus fuerzas habían desertado hacía tiempo de su alma, desfallecida había caído en el olvido. Un olvido plagado de sueños dorados que se rompían con tan solo sacarlos a la luz, al igual que los débiles recuerdos del niño que se creyó Emperador de Fantasía.

Quizá él volvería a visitarla y le asediaría con sus odiosas preguntas. Volvería a caer presa del paralizador hielo que la embargaba cuando sus oscuros ojos, semejantes a ardientes carbones, indagaran en los últimos rincones de su alma. Sus labios, que en otro tiempo fueron hermosos, que aún conservaban algo de la perdida belleza, exhalaron un triste y lastimero suspiro.





El manuscrito original, una cuartilla escrita a lápiz, fue compuesto mientras esperaba a Bardo, el Arquero, sentado en un banco de madera, la noche en que una Luna llena y oscura reinó sobre los mortales.


Córdoba, Otoño del 2009

(2) Comments

  1. Francisco Javier said...

    Me cuesta creer que hayas compuesto esto asi a vuela pluma mientras esperabas a que viniese el gran Bardo. Eres un genio y te lo digo de corazón

    12 de septiembre de 2009, 22:45
  2. Esther

    Gracias por ayer, por conocerte y por ese trozo de papel que no sabes cuanto me ha servido...
    Te lo escribiré para que lo tengas. Gracias de nuevo.

    15 de septiembre de 2009, 22:04

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