Él experimentó dos sensaciones contrapuestas, ternura, una sonrisa estuvo a punto de aparecer en su rostro y prevención ante esa emoción. Iba a pasar de largo y seguir sumido en su silencio cuando, de repente, se encontró a su lado rozándole ligeramente el brazo con los dedos y ensayando una sonrisa aséptica que poco decía.
Los finos labios de ella se curvaron haciendo chispear, como siempre, sus ojos, y girándose hacia él lo recibió. El caballero y la dama se saludaron ignorando las palabras intercambiadas en un pasado reciente que parecía tan remoto en esos momentos. Una conversación banal acerca de la superficie de sus vidas se desarrolló entre ambos, pero las prisas del uno y las reticencias de la otra desembocaron en una rápida despedida, en un deseo apenas invocado…
Hoy no puedo raptarte…
…ya nos veremos.
Él se alejó con una irónica sonrisa apenas formada en los labios.
Córdoba, 2009




Esas comas... :P Te voy a regalar un tomo de ortografía solo de signos de puntuacion: comas xDDD Por lo demás ya sabes lo que opino ^^
Rompo mi silencio en este blog para decir que me ha gustado especialmente este texto. No sabría decirte por qué exactamente, pues no difiere de tu estilo(que no me disgusta, ni mucho menos)...puede que sea el hecho de que se desarrolle en un día caluroso en unas horas en las que el sol está fuera, puede que no me lo esperara y ese pequeño detalle me haya condicionado(hay veces que me pasa :P). Sea como sea, enhorabuena :)
Muy bueno, me ha gustado el detalle del Sol... se está aclarando tu pluma a la hora de hacer estos experimentos o es un mirlo blanco???
Uhm... ¿Distinto?
Al menos ahora el "caballero" se sonríe.
¿Acaso era una mala furcia con la que se cruzó?
"¿Acaso era una mala furcia con la que se cruzó?"
OMG!
Yo creo que es de lo mejorcito que has escrito ultimamente. Felicidades.
Bravísimo.