Pesadillas

Posted by : Mashey Shumey (Juan Carlos Loaysa) | domingo, 24 de mayo de 2009 | Published in

“El hielo también quema”, piensas dirigiendo la mirada a la oscuridad, “un soplo de frío viento polar que congela este fuego devorador. Un glacial suspiro que congele este sinsentido absurdo de la realidad”.

Una irónica sonrisa se forma en tu cansado rostro:

“¿Deshacerse del pesado yugo de kairós? Correr a ciegas para transformar el tiempo que pasa, que corre, que agobia, en un grito de desesperación por donde escapen el alma, el estómago y las vísceras. Aplastar el corazón entre las manos, ocultarlo a las miradas de aquellos que nos quieren bien”.

“Cansancio”, suspiras mientras te encoges de hombros, “cansancio de todo”.

Anhelas la paz, una paz fría, helada, alejada del voraz incendio de la larga hoguera de la guerra, pero, lo sabes bien, eso no existe.

Querrías invocar a los dioses, a las musas del trabajo, a Morfeo benéfico, acogerse a su sombra, detener el mundo. Paz, demasiado movimiento, la música de las esferas ha perdido la melodía, se ha convertido en un sucio ruido que arranca el sufrimiento a sus acordes.

¿Conciliar el sueño?: una épica de imposibles sinrazones. “¡Normalidad!” te gritas, ¿pero qué norma seguir cuando el universo ha estallado en mil fragmentos? “Conócete a ti mismo”, susurras con Delfos, pero ¿quién eres? Anhelas un páramo frío, asensorial, en medio de un devastador fuego que atormenta los sentidos.

Ordenas: “¡Mente! ¡Duerme!” Pero ¿cómo? Si Psique ha sido raptada… “¡No!” suplicas “Un descanso en la batalla, en el ardor de la herida… ¡Tranquilidad!”

Y, quizá, un nuevo asalto en la arena de los pensamientos se abre para ti:

¿Encerrarse en las propias pesadillas? ¡Nightmare! ¡No! Convertirlas en bellos sueños.

¿Sumergirse en el nihilismo?

¡Qué tentación!

Mas la naturaleza se rebela…

Agotamiento moral y espiritual…

Un alarido en medio del fuego…

Por caridad, una cerveza fría que haga olvidar…

Sumergirse en el Leteo…

Simplemente alejar a Kairós, alejar la batalla.

Páramo frío, revestirse de la armadura de hielo y mirar con ojos acerados al enemigo, sutil enemigo ¿quién eres? ¿existes? Noto tu presencia en mi mente ¿será solo cansancio?

¡Ah! ¡Desvaríos!

En ese estado de fuego solo podrás dañar, vuelve al hielo, al hielo, a la fría presencia…

o…

transfórmate y conviértete…

surge! Tibi dico, surge et ambula!

Resurge como el Ave Fénix, espejismo de fuego.

¡CONCENTRACIÓN! ¡TRABAJO! ¡EL MUNDO REAL!

Un grito se oye en la noche, son aquellos que perecieron bajo el fuego…

Ahora yo te digo:

Duerme, descansa, recupera tus fuerzas y… trabaja. Todo se arregla, todo tiene solución… Amigo mío necesitas una cerveza silenciosa en una tarde fresca y sumergirte en el Leteo reposado y necesitas dormir, tentar a Morfeo, atraerlo hacia ti….

Gracias por el don. Necesitas escribir, aclarar tu mente y reírte. Silencio, no hables… el hielo llegará cuando tenga que llegar, o quizá ya no es necesario.

Gracias por sonreír.


Córdoba, 2009

lectores

  1. Kiüs said...

    Esto me recuerda que, aunque tardísimo(maldito Kairós, siempre presente), ya está contestado tu comentario en la entrada "Una pregunta" del blog de Mirthas, a ver qué te parece...

    29 de junio de 2009, 18:44

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